DEPARTAMENTO DE LENGUA Y LITERATURA

PROFESORES

  • Manuel Hernández Vaquero
  • Ana María Fernández Calles
  • Félix Jiménez Cascón
  • Diego Carcelén Alama
  • José Luis Díaz-Mínguez Aragonés

Los profesores integrantes de este departamento instruyen a alumnos de todos los niveles de la E.S.O. y del Bachillerato en el aprendizaje y conocimiento de las dos disciplinas que se hallan integradas en la actualidad en una única asignatura, que son la Lengua y la Literatura.

LA LENGUA. La materia de Lengua es esencial en la formación de la persona, pues es —sin miedo a exagerar— la verdadera llave del conocimiento. Con ella los estudiantes se adentran en los meandros de la Lingüística y en los intersticios más recónditos de la Gramática, que —dicho sea de paso— no sirve solamente para descubrir las entrañas mismas del idioma, sino que puede y debe ayudar al dominio gradual de ese instrumento de comunicación con el que la Naturaleza ha distinguido al género humano. Pero dicho instrumento no se ha de entender como una simple herramienta que empleamos las personas para relacionarnos las unas con las otras, socialmente, con un fin exclusivamente utilitario, porque es, además, lienzo de la razón, dibujo del pensamiento y pintura de las emociones. Decía Benedetto Croce que cada acto lingüístico es un acto de creación, que no sólo los poetas son creadores, también los hablantes todos vienen a serlo y que no aprendemos una lengua, sino que aprendemos a crear en ella. Efectivamente, cada persona se revela como un artista que con las palabras en su poder erige de la nada el edificio verbal que la individualiza y con que la reconocemos.

Por otra parte, la aprehensión de la realidad será definitiva únicamente cuando el individuo sea capaz de representarla conceptualmente en su mente y de reproducirla con palabras. Nombrar el mundo que nos rodea significa adueñarnos de él, poseerlo. No poder hacerlo, o hacerlo rudimentariamente o con dificultad, supone un menoscabo de nuestras cualidades, lo que nos transportaría a un estadio casi primitivo. El progreso material, técnico, científico y cultural que ha conocido la Humanidad no habría sido posible sin el desarrollo y la evolución que ha experimentado el lenguaje como cualidad inherente a la especie humana a lo largo de miles de años. Hay un hecho indiscutible y es  el que la lengua devino en depositaria y difusora del saber acumulado a lo largo de la historia, por eso cuanto más conozcamos el funcionamiento de esta prodigiosa herramienta, cuanto más apropiadamente la manejemos, mayor facilidad encontraremos a la hora de penetrar en el estudio y aprendizaje de las distintas disciplinas o ramas del conocimiento.

La finalidad de esta materia no deja lugar a dudas: el desarrollo intelectual del estudiante, toda vez que consigamos que cada uno de ellos aprenda los resortes fundamentales del idioma y que alcance un perfeccionamiento progresivo en su uso oral y escrito.

LA LITERATURA. En su diccionario, la Real Academia Española define esta materia como «arte de la expresión verbal»; en una segunda acepción, leemos: «conjunto de las producciones literarias de una nación, de una época o de un género». Pero muchos teóricos la entienden, sobre todo, como «categoría estética independiente» o «forma del conocimiento humano distinta a la de la ciencia». Si decimos más arriba que la Lengua es necesaria en la formación de cualquier persona, la Literatura no le va a la zaga. Esta disciplina, en principio, es determinante en la educación de la sensibilidad y en el estímulo de la imaginación y de la capacidad creadora del individuo; en segundo lugar, es un poderoso fertilizante para el intelecto, habida cuenta de que para entender una obra literaria en su contexto se necesita echar mano de variados conocimientos: ante todo, los propiamente técnico-literarios (rasgos de estilo y de expresión, procedimientos retóricos, moldes genéricos…), que necesariamente han de estar auxiliados por conocimientos de disciplinas tan dispares como la historia, la filosofía, el arte, la religión, la sociología, la economía, la historia de las ideas o las doctrinas políticas principales, las ciencias en general, o el periodismo, el cine, etc.

 A través de la lectura —no sólo del estudio— los estudiantes entrarán en contacto con la creación literaria, y será la propia lectura la que les proporcione placer, deleite, recreo para la mente y la que siembre en ellos la semilla de la duda y de la reflexión, y con la que revivirán experiencias ajenas en su interior, las de los personajes de relatos, novelas y obras de teatro, aprendiendo de las situaciones y escenas variadas en que se vean involucrados, la esencia misma de la naturaleza humana. Otras veces, será la poesía la que, más íntimamente, les hable al oído de todo aquello que anida en el corazón o en el alma.

Los principales escritores y sus obras más representativas, en su contexto histórico, así como las distintas corrientes o movimientos literarios surgidos a lo largo del tiempo, desde la Edad Media hasta nuestros días, son el objeto de estudio de esta materia. Y el arte literario como tal, por supuesto.

SU EVALUACIÓN: Si hablamos de Lengua: exámenes, fundamentalmente, y ejercicios diferentes y muy variados, tanto escritos como orales. Si nos referimos a la Literatura: exámenes, sobre todo, pero también trabajos académicos, comentarios de obras literarias y de textos sueltos o fragmentos.

ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES: Dependiendo de la oferta y de la idiosincrasia de los alumnos, cada profesor podrá llevar a cabo las actividades extraescolares que juzgue más provechosas o enriquecedoras. Como ejemplos de ellas, realizadas en cursos anteriores, se pueden señalar las siguientes:

  • Asistencia a representaciones teatrales en salas convencionales, comerciales, y en centros culturales.
  • Visita a exposiciones relacionadas con el área que puedan resultar de interés para los alumnos.
  • Visita al Museo de la Imprenta Municipal y al Museo del Libro.