
¿Qué es el plan Bolonia?
Bolonia se acerca...
Si lo dices así parece que un pedazo de Italia se aproxima hacia España...
Pero podemos estar tranquilos, de momento ninguna ciudad Italiana navega por si misma por el mar mediterráneo.
El plan Bolonia es un tratado que va a afectar y está comenzando a ello en toda la comunidad universitaria. Una gran mayoría de los estudiantes nos encogemos de hombros en señal de ignorancia y otra gran parte, mientras nos hablan de ello, ponemos cara de rechazo. La verdad es que alumnos y profesores no tenemos mucha información sobre ello y la culpa no es del todo nuestra, faltan espacios de información sobre qué es el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).
Realmente nadie se ha parado ha explicarnos o contarnos todas esas palabras que se acaban definiendo en siglas que ahora están apareciendo.
La realidad es que luchar contra el plan Bolonia puede ser sino nos damos prisa muy tarde, los acuerdos dicen que ha de estar implantado para el 2010. El acuerdo se firmó sin explicar demasiado a los afectados y ahora aparecen las voces críticas.
Las universidades Europeas pretenden unificar sus programas educativos, con el fin de un plan de convergencia cuyo objetivo es facilitar el intercambio de estudiantes y titulados en los países de la Unión.
Este plan pretende adaptar el contenido de los estudios a las “demandas sociales” [...].El Plan Bolonia, que debe estar implantado antes de 2010, supondrá un cambio de mentalidad. Excepto carreras más complejas como Medicina o Veterinaria, el resto de titulaciones pasarán a ser de cuatro años, añadiéndose a estas reducciones la desaparición de algunas titulaciones y carreras...
Otro de los objetivos de la reforma universitaria iniciada en la Declaración de Bolonia es recapitalizar la Universidad, lo que implica una revisión de las vías de financiación.
La reforma de la financiación universitaria trata de la diversificación los fondos de financiación, ya sea mediante el aumento de las tasas a los alumnos, o mediante inversiones de empresas privadas.
Así, se reduce el porcentaje de financiación pública respecto del total en la inversión de universidades, se pretende que sean las propias universidades y no el Estado las que se encarguen cada vez más de su propia financiación.
Esto nos hace pensar que no tiene por qué significar una disminución total del gasto público universitario pero sí que el sistema pasa de ser público a tener un sistema mixto de financiación, lo que da un paso a favor de la privatización de la enseñanza.
Para que los alumnos puedan afrontar este cambio financiero, es decir, para financiar a los estudiantes, aparecen las becas-préstamo. Los alumnos que las soliciten pueden recibir una cantidad de dinero que deberán devolver cuando consigan el sueldo medio. Si en 15 años no tienen un trabajo bien remunerado, quedan exentos de devolver el préstamo.
¿Es necesario tener que llegar a la situación de las becas-préstamo?
Por Rosa García