
¿Os acordáis de Isaac Newton, Matemático nacido en el año 1643? Pues medio siglo antes de su nacimiento tuvo lugar el de nuestro muy estimado René Descartes. ¿Pero, quién era René Descartes?, creemos haber oído hablar de él en clase… por supuesto, ¿y quién no iba a hablar de él? Ya me gustaría a mí que se me recordara durante mucho más de cinco siglos después de mi muerte.

Nació en la Turena francesa, un bebé francés del que nadie sabía todavía nada de su futuro éxito, aunque ya sabemos lo poco modestas que son las madres con sus hijos, en este caso no pudo ser así debido a la repentina muerte de la misma (Jeanne Brochard) pocos meses después de nacer Descartes. Quizás conozcamos algún francés o francesa que reemplace René, en su faceta predilecta, durante nuestro viaje.

René descartes pertenecía a una familia de la baja nobleza, rasgo que junto a la muerte de su madre y la situación de su padre en el Parlamento de Bretaña, con la consecuente insuficiencia de atención para un niño de su edad, le llevó a ser criado de su propia abuela materna a cargo de una nodriza a la que permaneció ligado durante toda su vida.
Pero, como hoy en día, también era necesario estudiar, hecho que René llevó a cabo en el colegio de los jesuitas de La Flèche hasta, ni más ni menos, que los dieciséis años pasando a posteriori a la Universidad de Potiers para estudiar Derecho. René Descartes nos confiesa, como diría Miguel Olivera, que las enseñanzas del colegio le decepcionaron debido a las grandes lagunas que presentan los diversos saberes, a excepción de las matemáticas. Así pues, nada más terminar los estudios, comenzó a viajar dejando las escuelas con la correspondiente explicación de que en ellas no podía encontrar el verdadero saber.
Desde entonces René aprovecha para llevar a cabo su gran y destacado método. Ya deberíamos saber en qué consiste pero bueno, como no era digamos un ‘colega’ de la infancia alguien puede preguntarse:- ¿Y en qué consiste este método? (Sí, todavía hay gente curiosa que se pregunta estas cosas a sí mismo con cierto interés). Bien, yo podría explicaros el mismo tal y como me lo han explicado a mí… ¿pero quién mejor para explicarlo que el propio René Descartes? René elaboró el llamado ‘Discurso del método’ en el que dice así:
-Tomando la decisión de no buscar otra ciencia que la que pudiera hallar en mí mismo o en el gran libro del mundo, dediqué el resto de mi juventud a viajar, a conocer cortes y ejércitos, a tratar con gentes de diversos temperamentos y condiciones, a recoger diferentes experiencias, a ponerme a mí mismo a prueba en las ocasiones que la fortuna me deparaba, y a hacer siempre tal reflexión sobre las cosas que se me presentaban, que pudiese obtener algún provecho de ellas."

¿No dice así este método que René no creía nada que su propio entendimiento le mostrara? No sabemos si se puede definir de igual forma la desconfianza… ¿Era Descartes un hombre desconfiado? Aquí cada persona puede pensar, en cierto modo, lo que le parezca porque, como ya he dicho antes, no estábamos con él durante su vida.
Después de sus estudios opta por la carrera de las armas y se instala en Holanda, en las tropas de Maurice de Nassau. Donde conoce a un chico, un joven científico, Isaac Beeckman, para quien escribe pequeños trabajos de física, como "Sobre la presión del agua en un vaso" y "Sobre la caída de una piedra en el vacío". En nuestra vida cotidiana bebemos agua y bueno, podemos llegar a tirar piedras en alguna ocasión sin darnos cuenta de las diferentes teorías que se están llevando a cabo, pues bien, estas cosas que nosotros realizamos en segundos sin darle importancia René las investigaba en horas, días con gran interés y cuidado.
Continúa posteriormente sus investigaciones en geometría, álgebra y mecánica, orientado hacia la búsqueda de un método "científico" y universal. Se puede decir que René Descartes tenía mucho mérito investigando… su tiempo sí que era oro.
Ya en 1619 es cuando nuestro ya conocido René Descartes elabora su método en simplemente una habitación calentada por una estufa. Método que ya hemos explicado anteriormente con sus propias palabras y que podemos definir como la fusión de procedimientos lógicos, geométricos y algebraicos. Se lleva a cabo a partir de entonces la idea de una ciencia universal, de un verdadero saber, y se promete emplearla en renovar toda la ciencia y toda la filosofía.


¿Pero este hombre no dormía? Bueno, aunque se pueda pensar que no… sí y ¡hasta tenía sueños!. Una noche durante su estancia en el ejército tuvo tres, demasiado representativos según él, gracias a los cuales se dispone a viajar a través de Europa dejando así el ejército e instalándose durante una temporada en París. Donde desarrolló sus teorías de un modo católico. Además en 1626 descubrió la ley de refracción de los rayos luminosos y también en esta época redacta las "Reglas para la dirección del espíritu", obra inacabada que expone lo esencial de su método… Así que con esto podéis pensar que no todo tenía la oportunidad y podía ser terminado.
En 1628 se retira a Holanda donde trabaja totalmente en paz durante veinte largos años en los que le dio tiempo a componer un pequeño tratado de metafísica sobre el alma y Dios del que obtuvo en la misma época o posteriormente, no se sabe demasiado bien cuando) las ideas fundamentales de las ‘’Meditaciones metafísicas’’
Bueno pero esto no termina aquí… no, no ¿Ya creíais que René no tenía problemas?. Pues claro que los tenía, como todo el mundo medio normal, y hasta confusiones. Si te digo yo que me sé más o menos su vida (y digo más o menos porque este fenómeno de la historia hizo tantas cosas importantes que no sé si me olvidaré de alguna) que tuvo una etapa verdaderamente atemorizado habiendo sido Galileo condenado por sostener la misma idea del movimiento de la tierra que él también sostenía. Verdadero pánico es lo que sentía por la condena por ser descubierta esa idea suya, tanto que aún seguimos (sí… en plural) buscando mensajes ocultos en sus obras sobre la existencia de Dios o algo similar que no pudiera decir claramente.
En 1637 realizó varios ensayos de ese ‘Discurso del método’ que ya conocemos… aunque no nos vamos a parar mucho en estos ensayos pues sólo eran como intentos y esperanzas a los que llamó "La Dióptrica", los "Meteoros" y "La Geometría’’.
En 1643 tras conocer a Elizabeth de Bohemia y profundizar sobre la moral y sobre sus opiniones políticas publica en 1649 ‘’El tratado de las pasiones’’ la cual será su última obra.
Habiendo partido finalmente a Suecia Descartes posee una salud frágil y acostumbrado a permanecer escribiendo en la cama hasta media mañana (qué valor, con el sueño que a esas horas nos invade, nosotros tal vez no seríamos capaces ni de ver las letras)… coge frío y muere de una neumonía en Estocolmo el el 11 de febrero de 1650 a la edad de 53 años.
Parece ser que nuestro ya amigo Isaac Newton vivió treinta años más… quién sabe qué cosas nos hubiera deparado René si hubiera podido disponer de esos años…
Bueno, ahora ya puedes asombrarte cuando alguien diga cosas de René Descartes que antes le hubieras dado la razón sin sentido y ahora puedes discutir sus ideas… a lo mejor, sencillamente y en realidad… no tiene ni idea de René Descartes… entonces dile:- Antes de hablar de alguien, asegúrate de conocerle.
Por Estefanía Sánchez